En Clave Internacional

El Obama que EEUU quiere

Posted in Barack Obama by Jaime García on 25 enero 2010

Un ex modelo aficionado a posar desnudo en las portadas de las revistas ha sacudido los cimientos de la Casa Blanca. La victoria del republicano Scott Brown en Massachusetts ha acabado con lo que estaba llamado a ser el legado de Obama. La ansiada reforma del sistema sanitario del presidente estadounidense está herida de muerte tras perder la ‘supermayoría’ de 60 escaños en el Senado. Ni los propios demócratas están dispuestos a votar a favor y Obama ha entendido el mensaje.

El jefe del Ejecutivo ha tardado un año en descubrir que de nada vale hablar en una taberna, donde todos gritan. Llegó a la presidencia con la promesa de hacer una política distinta que diera voz a todos aquellos que estaban hastiados con la decadencia de EEUU. Y aquellos mismos que lo auparon le han obligado gritar.

Preocupado por la alarmante pérdida de popularidad y las próximas elecciones de noviembre el equipo de Obama ha apostado por virar hacia el populismo. Hasta luego a la reforma de la sanidad, de la educación y del modelo energético. Frente al paro. Estados Unidos resurge de sus cenizas pero el empleo no crece. Las tasas de desocupación se mantienen en torno al 10% (un 17% si se cuenta a quienes trabajan a tiempo parcial porque no pueden hacerlo a completo). Obama se centrará ahora en la recuperación del empleo y el primer paso es frenar las desmedidas ambiciones de los bancos.

El presidente de Estados Unidos se ha cansado de escribir con pluma y pasa a la ofensiva. El primer golpe de efecto tras la debacle de Massachusetts ha sido declarar la guerra a la banca especulativa. Resultado: batacazo en la Bolsa y revés del Tribunal Supremo, que permitirá a las grandes empresas financiar sin límites las campañas políticas. “Es un golpe a la democracia”, reacción de Obama. Ha pasado del centro sociológico al centro populista y ya trabaja para no perder la mayoría en el Congreso.

El equipo que llevará la campaña electoral de los demócratas será el mismo que le aupó a la Casa Blanca, aunque el camino será distinto. Obama ya no es aquel que prometía el cambio. No es aquel que lideraba un movimiento llamado a cambiar la forma de hacer política. Tampoco el que iba a proteger a las minorías. Ni el que apartaría a los lobbys de los centros de decisión. La línea a seguir es la dura, la que hará aún más difícil viajar en avión, la que amenaza con atacar Yemen mientras aumenta las tropas en Afganistán.

Ahora es el Obama que Estados Unidos quiere. El que le han forzado a ser.