En Clave Internacional

Sin orden ni control

Posted in Estados fallidos by Jaime García on 22 febrero 2010

Los gobiernos de los estados fallidos simplemente no existen. No tienen el monopolio del uso de la fuerza ni el control de su territorio. Buena parte de su población no legitima la acción del gobierno, que ni ofrece seguridad interna, ni servicios públicos esenciales. La mayor parte de los países categorizados como tal se encuentran en África, según la clasificación elaborada por The Fund For Peace. Somalia, Zimbabue, Sudán, Chad y la República Democrática del Congo son los países que mejor responden a la definición de estado fallido.

Somalia
Desde que el dictador Siad Barre fuera derrocado en 1991, Somalia ha vivido una guerra sin apenas interrupción. Desde entonces, más de 350.000 personas han fallecido a causa del conflicto. Se contabilizan más de 450.000 refugiados y un millón de personas desplazadas. El Gobierno apenas tiene influencia más allá de la capital, Mogadiscio. Los grupos islamistas Hizbul Islam y al-Shabab, que demandan la aplicación de la Ley Islámica, se han hecho con el control de casi todo el país y mantiene batallas constantes con el Gobierno Federal de Transición y el ejército etíope.

Zimbabue
Robert Mugabe sigue controlando un país en el que el 68% de sus habitantes viven bajo el umbral de la pobreza y el 95% no tiene empleo. A pesar del Gobierno de unidad entre Mugabe y su principal opositor, Tsvangirai, Zimbabue registra unos niveles de corrupción más altos del mundo (el octavo, según datos del Banco Mundial). Amnistía Internacional ha denunciado que las violaciones a los derechos humanos no han cesado. “Se ha seguido torturando, hostigando y persiguiendo por motivos políticos a defensores de derechos humanos y a quienes se considerada opositores”, alerta la organización.

Sudán
El país africano se ha visto envuelto en dos guerras civiles desde su independencia del Reino Unido en 1956. La primera enfrentó al norte, árabe e islamista, con las comunidades negras del sur. Terminó en 1972, cuando la comunidad negra logró una limitada autonomía, pero en 1983 la situación volvió a explotar al imponerse la Ley Islámica en todo el país. Las consecuencias se contabilizan por más de cuatro millones de desplazados y más de dos millones de muertos en dos décadas. El conflicto en Sudán concluyó en 2005 con la formación de un gobierno autónomo transitorio y la promesa de celebrar un referéndum en 2011. La ONU ha advertido que podría iniciarse una nueva guerra si las dos partes no se ponen de acuerdo en la realización del referéndum. Por otro lado, el conflicto de Darfur iniciado en 2003 ha desplazado alrededor de dos millones de personas y ha supuesto la muerte de entre 200.000 y 400.000 personas. Hay en vigor una orden de arresto contra el presidente Ombar al-Bashir por crímenes de guerra y contra la humanidad.

Chad
El Gobierno autoritario de Idriss Déby se enfrenta a una insurgencia formada por diversos grupos y militares en un conflicto que desde 2005 ha acabado con la vida de 4.100 personas y ha desplazado a casi 200.000. Chad tiene una de las tasas de mortalidad infantil más altas del mundo y se encuentra entre los diez países más corruptos. Amnistía Internacional denuncia que la población civil es víctima de desapariciones forzadas, detenciones ilegales, reclusiones arbitrarias y tortura o malos tratos. Las niñas y mujeres jóvenes son víctimas de violaciones y se calcula que entre 7.000 y 10.000 niños sirven en grupos armados y en el ejército chadiano.

República Democrática del Congo
Más de tres millones y medio de víctimas mortales en el Congo y un millón y medio de desplazados es el saldo de sucesivos conflictos. Congo posee el 80% del coltán mundial, un mineral clave en la fabricación de móviles y ordenadores. Organizaciones humanitarias denuncian que las multinacionales financian el conflicto. Algunos cálculos aseguran que por cada kilo de coltán extraído mueren dos niños. Organizaciones de derechos humanos denuncian el uso de niños soldados. Amnistía Internacional acusa a grupos armados y fuerzas gubernamentales de perpetrar crímenes de guerra. Un 30% de las personas que precisan ayuda humanitaria no la reciben. Según la ONU, 8.000 mujeres fueron violadas durante 2009. Grupos y bandas de delincuentes armados aumentan la inestabilidad del país, provocada por la guerra entre el ejército congolés y las Fuerzas Democráticas para la Liberación de Ruanda (FDLR).