En Clave Internacional

Domoslawski: “Algunos libros de Kapuscinski prefiero ponerlos en la estantería de literatura”

Posted in Periodismo by Jaime García on 16 noviembre 2010

El autor de la biografía de Ryszard Kapuscinski, Artur Domoslawski, nos ha visitado hoy en el Máster de ABC. ‘Kapuscinski non fiction’ revela que muchas de las cosas que contó el periodista no son ciertas y que trabajó para los servicios de espionaje de la Polonia Comunista. Esta es la crónica de la charla de casi dos horas:

Domoslawski, durante la charla.

Ryszard Kapuscinski fue el gran testigo del siglo XX. El periodista polaco creció bajo la sombra de la II Guerra Mundial, estuvo presente en el fin de los imperios coloniales en África, reportó guerras y pasó por Europa y América. Pero hasta ahora, nadie había indagado en su vida como lo ha hecho Artur Domoslawski, periodista polaco que estos días presenta la biografía ‘Kapunscinski non fiction’.

Domoslawski contó en su visita a ABC que su trabajo es el “relato de un niño de guerra, de un militante, un poeta, un revisionista, un pensador, un escritor y un periodista”. En este sentido, Domoslawski cree que los experimentos de Kapuscinski con las formas narrativas le llevaron a traspasar las fronteras que hay entre el periodismo y la literatura. “Ciertos libros los prefiero poner en la estantería de literatura, ‘El Emperador’ o ‘El Sha’ son literatura”, sostuvo Domoslawski.

¿Significa eso que el maestro de periodistas no contó la verdad en sus reportajes? Domoslawski no lo cree así: “No fue mentiroso ni arrogante, a veces utilizaba técnicas literarias pero hacía un trabajo periodístico”. Kapuscinski era consciente de la leyenda que rodea a los escritores, reflexionó el periodista polaco, y por ello no rectificó errores como el que afirmaba que conocía al Che Guevara. “Le gustaba la admiración, creo que ese dato debería haberlo corregido”, comentó.

El autor de ‘Kapuscinski non fiction’ justifica su trabajo como un intento de entender el contexto que marcó al famoso periodista: “Cuando descubrí que ciertas cosas que contaba no eran verdad dudé si seguir o no. Concluí que para contar sus aspectos más polémicos debía entender todas las circunstancias que rodearon a su figura”. Domoslawski contó a ABC que el libro está escrito desde la admiración de un amigo hacia su mentor y maestro. “Nunca pensé en escribir la biografía de Kapuscinski. Lo hice cuando, ya fallecido, quise conocer mejor su vida. Quise conocer su camino, sus dilemas. No me hubiera sentido tan libre en la investigación si siguiera vivo”, admitió.

El libro revela también que Kapuscinski trabajó para el servicio de inteligencia de la Polonia Comunista durante sus viajes al extranjero. Domoslawski quiso relativizar la cuestión: “No se puede decir que colaborara con el Partido Comunista porque defendió esa idea hasta los años 80. No le suponía ningún compromiso. Además, era el peaje que tenía que pagar. En su época los periodistas eran del Estado y tenían la doble labor de informar y mandar informes al Estado”.

Según Domoslawski, a Kapuscinski “le dolían mucho las críticas”. ¿Cree que estaría feliz si leyera su libro? “No -respondió-, pero es más que un libro de periodismo. Hay muchas partes de las que estaría contento. Él hubiera querido que fuera yo quien contara lo que se dice en el libro, aunque tengo dudas de que quisiera que se revelaran ciertos datos”, ironizó. Artur Domoslawski asegura que cuenta todo lo que ha descubierto. Lo mejor, dice, es que lo haga alguien que le admira. “Hoy, como le entiendo mejor, le admiro más”, concluyó.

El presidente desmemoriado

Posted in Estados Unidos by Jaime García on 11 noviembre 2010

Foto: Christopher Morris

El anterior presidente de EE.UU. George Bush ha vuelto a la escena pública para justificarse con la publicación de su biografía ‘Decision Points’. En ella, Bush se presenta como un disidente de la guerra de Irak -no quería usar la fuerza- y asegura que la tortura en la prisión ilegal de Guantánamo ayudó a salvar vidas y prevenir ataques. No se arrepiente el ex-presidente de actuaciones impropias de una nación llamada a expandir la democracia en el mundo, como el mismo sostenía. Por mucho que tras conocer los abusos en Abu Ghraib se sintiera “mal del estómago”.

Porque el presidente de la nación más poderosa del mundo no puede quedar “sorprendido e irritado” al no aparecer las armas de destrucción masiva que justificaron el ataque unilateral sobre Irak. Bush asegura que no quiere redimirse con la publicación de sus memorias; será la Historia la encargada de juzgarle. Él sólo reconoce haber cometido un error: haber intervenido tarde en la catástrofe del Katrina.

Para los libros de historia quedan sus logros. Dejó a la economía más fuerte en una crisis que se remonta a la del año 29 después de ocho años de manga ancha a los mercados, un país enfangado en dos conflictos bélicos y la imagen de EE.UU. por los suelos. Los americanos ya lo juzgaron en sus últimos días. Con un índice de popularidad en el 35%, fue el mejor valor de la candidatura de Obama. Retirarse a su rancho fue lo mejor que pudo hacer. No necesita demostrar que sabe leer y escribir.

EE.UU. le enseña los dientes a Obama

Posted in Estados Unidos by Jaime García on 3 noviembre 2010

Marco Rubio y Rand Paul ya tienen sitio en el Senado. La ‘bruja’ Christine O’Donnell ha acusado una campaña que rozó lo surrealista y tendrá que intentarlo en otra ocasión. Los republicanos han tomado la Cámara de Representantes; a falta de concretar 13 escaños, los demócratas han perdido 60 diputados, muy por encima de los 52 de Clinton en 1994 o los 26 de Reagan en 1982.

El movimiento del Tea Party ha movido a la derecha del debate político estadounidense y los republicanos ya piensan en cómo parar el ascenso de Sarah Palin con vistas a las presidenciales de 2012. Con un Congreso dividido y abocado al bloqueo, Barack Obama inicia la parte dos de su mandato. Un paso atrás y la vitola del pacificador serán sus señas de identidad. La batalla política en las Cámaras y Obama ejerciendo el derecho de veto cuando lo vea necesario.

A la espera de la rueda de prensa convocada por Obama, el presidente se ha puesto en contacto con los líderes demócratas y republicanos para mostrar su disposición a colaborar con ellos. John Boehner, próximo presidente de la Cámara de Representantes, está dispuesto aunque pone condiciones: “Esperamos que el presidente Obama respete ahora la voluntad popular, cambie el rumbo y se comprometa a hacer los cambios que la gente reclama. En la medida en que esté dispuesto a esto, nosotros estaremos dispuestos a colaborar con él”. El republicano Mitch McConnel ha sido más claro. “El objetivo de estas elecciones es lograr que Obama no sea reelegido en 2012”, ha declarado.

Lo cierto es que el ambiente es de campaña electoral. Los cambios en el Gabinete Obama piensan en volver a ganar y abandona el ‘gran Gobierno’ de su primera etapa. Hillary Clinton, desaparecida en una gira asiática y ajena al descalabro demócrata, será una figura clave. Los posibles candidatos republicanos se han dejado ver por Iowa, estado clave en el desarrollo de las primarias. Mitt Romney o Bobby Jindal podrían dar el paso en breve.

Incluso Michael Bloomberg, que podría presentarse como independiente. Su candidatura sería la peor noticia para Obama, pues aglutinaría el voto centrista y republicano moderado. Otro escenario podría colocar a un candidato del Establishment al frente del partido conservador y otro independiente del Tea Party.

En cualquier caso, la situación actual deja a un presidente en apuros que debe reinventarse y mostrarse como la figura capaz de encontrar acuerdos. La popularidad de Obama ronda el 45%, similar a la aprobación de Reagan y Clinton en el mismo punto. Ambos fueron reelegidos. ¿Lo logrará Obama?

2012 en el horizonte

Posted in Estados Unidos by Jaime García on 2 noviembre 2010

Foto: White House

Estados Unidos vive en un estado de elecciones continuo. Apenas pudo Obama comenzar su proyecto cuando lasurgencias electorales de sus colegas demócratas y el bloqueo republicano dejaron su presidencia en punto muerto. Cuando los estadounidenses votan para elegir una nueva Cámara de Representantes y un tercio del Senado, la campaña para las presidenciales de 2012 ha echado a andar.

El Obama 2.0 tiene como objetivo volver a ganar. Pete Rouse, jefe interino del Gabinete Obama, hace de transición hacia el equipo definitivo que acelerará la máquina electoral. David Plouffe, creador del ‘mito Obama’, podría incorporarse próximamente a la Casa Blanca mientras que el asesor presidencial, David Axelrod, abandonará en un año su cargo para asegurar la reelección de Obama. El director de comunicaciones, Robert Gibbs, asumirá responsabilidades mayores.

Los mensajes del cambio y la esperanza ya están agotados. Obama debe vender éxitos, que los ha tenido. La contención de la crisis económica y las históricas reformas de la sanidad y el sistema financiero justifican por sí solos una presidencia pero no la de Obama, que prometió mucho más. El presidente estadounidense debe afrontar la cuestión migratoria, la creación de empleo, la paz en Oriente Próximo o la contención del régimen iraní. Y, sobre todo, recuperar la iniciativa del discurso político. El reto se plantea mayúsculo por la previsible polarización del debate en las Cámaras.

La altura del presidente se medirá por su habilidad para superar el anunciado bloqueo republicano. Porque ellos también piensan en 2012. Quieren maniatar a Obama, quitarle la iniciativa. Y el primer paso es frenar la estrella de Sarah Palin, buena candidata entre las bases más conservadoras pero con pocas posibilidades en el conjunto del país. Mitt Romney, Mitch Daniels, Paul Ryan y Mike Huckabee se postulan como posibles candidatos.