En Clave Internacional

El sistema de salud en Internet

Posted in Estados Unidos by Jaime García on 1 julio 2010

Obama está decidido a convertir la reforma sanitaria en uno de los bastiones de su mandato. Más de un año de legislatura, innumerables dificultades en las Cámaras y una pérdida continua de popularidad precedieron a la histórica aprobación de una reforma del sistema de salud que permitirá a 32 millones de personas acceder a un seguro sanitario.

La Casa Blanca ha dado un paso más en su objetivo de acercar los beneficios de la ley a los ciudadanos y ha lanzado una web que pretende aclarar los beneficios que entrarán en vigor a partir de 2014. La web está aún en fase de desarrollo y no incluye los precios de las distintas modalidades.

Kathleen Sebelius, secretaria de Salud y Servicios Sociales, asegura en el blog de la Casa Blanca:

Healthcare.gov ayudará a eliminar misterio de ir a comprar un seguro de salud. Durante demasiado tiempo, era confuso identificar sus opciones y comparar los planes. Healthcare.gov compara las diferentes opciones de la manera más sencilla con un buscador que responde algunas preguntas básicas de los usuarios y proporciona información sobre opciones de seguros. El sitio tiene un sistema que hace las complicaciones y confusiones fáciles de entender. Este tipo de transparencia ayuda a crear consumidores informados, lo que aumenta la competencia, reduce los precios y mejora la calidad.

Barack Obama consiguió sacar adelante su ambicioso proyecto en marzo pasado. La Cámara de Representantes aprobó por 219 votos frente a 212 un sistema de salud que rompía con un modelo deficitario a todas luces. Aquella victoria significaba un punto de inflexión en una presidencia marcada -hasta entonces- por la inactividad.

La Casa Blanca pasó a la carga y comenzó a adelantarse a los republicanos en la creación de debates públicos. Pese al parón provocado por la crisis de BP, Obama ha logrado aprobar otra reforma histórica, la del sistema financiero y ya batalla por el lanzamiento de un nuevo modelo energético. La gran asignatura pendiente es una ley migratoria que frene el movimiento antiinmigración generado tras la ley del estado de Arizona.

Las encuestas, en cambio, han dado la espalda al mandato del presidente demócrata. El nivel de popularidad de Obama alcanzó niveles mínimos durante la tramitación de la reforma del sistema de salud y sigue sin remontar pese a una presidencia impecable, exenta de cambios de rumbo y sin contradicciones. Los analistas coinciden en señalar que las elecciones parciales de noviembre significarán un duro golpe para Washington. Obama se enfrenta a una nueva prueba de fuego.

Medvédev se empapa de la cultura yanqui

Posted in Estados Unidos by Jaime García on 25 junio 2010

La relación entre Estados Unidos y Rusia pasa por el mejor momento en años. Obama y Medvédev, muy amigos ellos –también en Twitter-, han querido celebrar su buena sintonía con un almuerzo en una hamburguesería:


El presidente ruso no ha tenido inconveniente en llevarse a la boca el típico producto americano. Lejos quedan aquellos tiempos en que la URSS se encerraba en sí misma. A Medvédev también le fascinan los productos de Steve Jobs y se pasó por las instalaciones de Apple para comprobar por sí mismo qué pasa por la cabeza del genio Jobs.

También se pasó por Twitter, donde aprovechó para abrir su nueva cuenta. Medvédev se une así a las nuevas tecnologías, como ya lo hiciera Obama, que retwitteó el primer tweet del presidente ruso.

Aunque también hubo tiempo para los asuntos serios. Y, para eso, la Casa Blanca sigue siendo visita obligatoria. La curiosidad tecnológica de Medvédev tiene una explicación. El presidente quiere impulsar una versión rusa del Silicon Valley y para eso no hay mejor ayuda financiera y operativa que la norteamericana.

Obama gana crédito fuera pero lo pierde en casa

Posted in Estados Unidos by Jaime García on 24 junio 2010

Estados Unidos vuelve a tener unos niveles de popularidad desconocidos durante la presidencia de George W. Bush. Según una encuesta de Pew Research Center, el 65% de los británicos tienen una visión favorable de América. La tasa alcanza el 73% en Francia, el 63% en Alemania y el 61% en España. Casi seis de cada diez rusos (el mayor nivel desde 2002) ven a Estados Unidos con buenos ojos. China, Brasil e India registran alrededor de un 60% de aprobación.

El prestigio de la todavía mayor potencia del mundo se explica por la popularidad de su presidente. En los países europeos más importantes la confianza en Obama supera el 80%. Así, nueve de cada diez alemanes tienen algo o mucha confianza en el presidente americano. El 84% de los británicos y el 87% de los franceses comparten esa opinión. Entre los rusos, los partidarios de Obama no llegan a la mitad (41%), mientras que en China el porcentaje llega al 52%, en Brasil al 56% y en India hasta el 73%.

En cambio, el nivel de popularidad del presidente americano ha caído en los países musulmanes. El porcentaje de musulmanes que expresaron confianza en Obama cayó diez puntos hasta el 31% en Egipto y en Turquía del 33% al 23%. Sólo un 8% de los musulmanes paquistaníes apoyan a Obama.

El índice de aprobación del presidente también registra datos mínimos en Estados Unidos. Según un sondeo publicado por The Wall Street JournalNBC¸ la popularidad de Obama se sitúa en el 45%, cinco puntos menos que a principios de mayo. El 60% de los encuestados cree que su país camina en una dirección equivocada. Datos de Gallup revelan que el porcentaje de americanos descontentos con la gestión de Obama (46%) supera a los que son favorables (45%). La ley de inmigración de Arizona también ha afectado a la popularidad de Obama en México. Cinco de cada diez mexicanos no tiene confianza en Obama frente al 36% que aún la mantienen.

Los puntos fuertes del presidente americano de cara al exterior son su política internacional y la gestión de la crisis económica. Casi seis de cada diez encuestados por Pew Research Center apoyan la posición de Estados Unidos en política exterior y 57% se muestra partidario de las medidas que América ha adoptado para hacer frente a la crisis económica. Por contra, las guerras en Irak y Afganistán lastran su popularidad. Además, sólo tres de cada diez encuestados está de acuerdo con la posición estadounidense en el conflicto palestino-israelí.

Ver el informe completo.

Cuestión de lenguaje

Posted in Estados Unidos by Jaime García on 31 mayo 2010

Foto: White House

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En política, el uso de la palabra es fundamental. No importa únicamente qué y cómo se dice algo, también el contexto. Pensamos mediante palabras. Términos que inevitablemente se localizan en un marco. El lingüista George Lakoff defiende que los republicanos descubrieron esta circunstancia mucho antes que los demócratas. Concretamente, hace unos cuarenta años.

Los think tanks se pusieron en marcha y comenzaron a crear marcos favorables a través de la difusión de ideas e iniciativas basadas en valores conservadores al tiempo que locutores y comentaristas republicanos fueron ocupando la pantalla del televisor. Hoy, la gran mayoría de los bustos parlantes son conservadores. En los últimos cuarenta años, sólo catorce han conocido un presidente demócrata.

Es por eso que la tarea de Barack Obama no está resultando sencilla. Cambiar de marco es duro. Más aún cuando se trata de uno tan arraigado como el creado por los republicanos. Cuando los hechos no encajan en los marcos, los marcos se mantienen y los hechos se ignoran, dice Lakoff.

Las posibilidades del Partido Demócrata en las elecciones de noviembre pasan, en parte, por cómo logre el equipo de Obama vender la reforma sanitaria. Los sondeos dicen que alrededor del 60% de la población desconocen cuál será la incidencia de la nueva ley en sus familias. Así que hay lugar para lograr ese cambio de marco deseado.

La estrategia de la Casa Blanca trabaja también en esa dirección con otros aspectos. Obama ha logrado encauzar el debate sobre la reforma financiera hacia un plebiscito sobre la responsabilidad de los que causaron la crisis. El tono de la política exterior cambia poco a poco gracias a decisiones como la de acabar con el concepto de guerra contra el terror. El desastre ecológico en el Golfo de México está afectando más a la imagen de BP que a Obama.

La Casa Blanca logra tomar ventaja una y otra vez sobre los republicanos a la hora de lanzar nuevos debates. La actitud reactiva del partido de la oposición no puede con un presidente a la ofensiva. El presidente Obama trabaja en la creación de marcos diferentes, con ideas y valores contrapuestos a los aún hoy dominantes en Estados Unidos. No obstante, no todo son victorias para el presidente norteamericano, cuyo nivel de popularidad es similar al que tenía antes de aprobar la ley de Sanidad. Los republicanos han tomado la delantera en el debate sobre la inmigración y, entretanto, Obama pierde el apoyo de los hispanos. Las elecciones de noviembre se juegan en el terreno del lenguaje.

Malos tiempos para el bipartidismo

Posted in Estados Unidos by Jaime García on 31 marzo 2010

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Disfuncional, corrupto y egoísta. Son las palabras más repetidas entre los estadounidenses para definir el funcionamiento del Congreso, según un estudio de Pew Research Center. Confuso, incompetente, pobre, desafortunado, lento, terrible… completan la lista de adjetivos.

La falta de actividad del presidente Obama durante su primer año de mandato y las dificultades que ha tenido que superar para sacar adelante la reforma del sistema sanitario han puesto de manifiesto el peso de las Cámaras legislativas frente al poder presidencial a pesar de las mayorías demócratas.

La feroz oposición de los republicanos llevó a las páginas de los principales rotativos el debate sobre la viabilidad del sistema estadounidense. Ante la sensación de que Washington era incapaz de resolver los problemas de la gente, se argumentó que la estructura política de la nación estaba diseñada para dificultar las iniciativas federales, desde la convicción de que América se gobierna mejor localmente.

Aprovechando esta coyuntura, los republicanos protagonizan una obstrucción total a la administración Obama. Y el pueblo estadounidense desaprueba el estado de los actores legislativos. Así, según Pew Research Center, el 57% de la población desaprueba la gestión de los líderes demócratas –el peor dato desde que comenzara la presidencia de Obama- y casi seis de cada diez critican la de los republicanos. Entre los independientes, el 66% -el doble que el año pasado- aprueba el trabajo de los líderes demócratas.

Casi ocho de cada diez encuestados cree que los dos partidos no están trabajando juntos para resolver los principales problemas del país. Las quejas se dirigen más hacia los republicanos (25%) que hacia los demócratas (18%), pero el 27% considera que las culpas deberían repartirse por igual.

Haciendo uso de su poder ejecutivo, Obama ha anunciado en los últimos días que hará efectivo el nombramiento de 15 personas en diferentes puestos de la administración. Con esta maniobra política aprovecha el receso de las Cámaras para así no tener que esperar al voto afirmativo del Senado. “El Senado tiene la responsabilidad de aprobar o no mis nombramientos. Pero si por intereses políticos, los senadores republicanos rehúsan ejercitar tal responsabilidad, debo actuar según los intereses del pueblo americano y ejercer mi autoridad”, dijo Obama. El presidente tiene la capacidad de realizar nombramientos sin la confirmación del Senado durante el periodo de interrupción de actividades de la Cámara.

La Casa Blanca asegura que el motivo de este movimiento se debe al obstruccionismo sin precedentes de la oposición. Jen Psaki, portavoz de la Casa Blanca, denunció que los quince nominados, entre los que se encuentra Craig Becker, al que los republicanos se oponen fuertemente, llevan esperando una media de 214 días para su confirmación.

David Axelrod, asesor del presidente Obama, denunció que 77 nominaciones a puestos de alto nivel no han sido votadas durante meses porque la oposición ha bloqueado las acciones gubernamentales con diversas maniobras, entre ellas el filibusterismo. Para defender la decisión de Obama, la Casa Blanca arguye que George Bush sólo tenía pendientes de aprobación cinco nominados a estas alturas de su presidencia. Bush, dice Psaki, efectuó diez nombramientos en este receso durante su mandato y cinco más en el receso de primavera. El ex presidente realizó un total de 171 nombramientos por este mecanismo legal.

“El Senado tiene la responsabilidad de aprobar o no mis nombramientos. Pero si por intereses políticos, los senadores republicanos rehúsan ejercitar tal responsabilidad, debo actuar según los intereses del pueblo americano y ejercer mi autoridad”, dijo Obama. El presidente tiene la capacidad de realizar nombramientos sin la confirmación del Senado durante el periodo de interrupción de actividades de la Cámara.

El legado de Obama

Posted in Estados Unidos by Jaime García on 22 marzo 2010

Official White House Photo by Pete Souza

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La presidencia de Obama ya tiene sentido. Ya no importa si agotará dos legislaturas o se ahogará en los cuatro primeros años de mandato. En una ocasión dijo que prefería un buen gobierno de cuatro años que un mal mandato de ocho. Lo relevante ahora es que 32 millones de personas que carecían de un seguro sanitario disfrutarán de ello.

En realidad, lo que se ha calificado como un acontecimiento histórico no es más que un acto de justicia social. Un país como Estados Unidos no se podía permitir un sistema deficiente a todas luces. La primera potencia mundial ocupa el lugar 38 del mundo en expectativa de vida a pesar de invertir el 16% del Producto Interior Bruto.

Por todos aquellos que se declararon en bancarrota por tener que asumir de su bolsillo un tratamiento para su enfermedad, y para aquellos otros que renunciaron a una atención médica por falta de recursos, ha merecido la pena más de un año de complicadas negociaciones. Ha merecido la pena que la popularidad de Obama haya caído desde el 69% inicial hasta el actual 50%, según Gallup. También que los demócratas perdieran el escaño de Ted Kennedy en el Senado y que pinten bastos para las elecciones de noviembre.

América despertó con Obama en una campaña electoral mágica. Sin embargo, el encanto se rompió rápidamente; los ‘tea party’ y los ‘oath keepers’ mostraron la peor cara de EEUU. Ante las crecientes dificultades, Obama ha tenido el valor de doblar su apuesta y ha conseguido sacar adelante una reforma que se les atragantó a Truman, Nixon y Clinton.

Obama ya se ha hecho con un lugar en la historia de EEUU e inicia una nueva presidencia con múltiples retos por delante. Ha demostrado que puede hacer lo que promete pese a los obstáculos. El desempleo, la crisis económica, el déficit público, la reforma migratoria, la revisión del sistema sanitario, el cierre de Guantánamo, el replanteamiento sobre el modelo energético y el desarme nuclear, la lucha contra el terrorismo, las amenazas de Irán y Corea del Norte y el enfrentamiento cada vez menos discreto con China, en clave internacional, pondrán a prueba su recién estrenado liderazgo.

El nuevo sistema de salud de Estados Unidos
EL PAÍS
1. ¿Esta reforma garantiza cobertura universal?
La ley obliga a todos los ciudadanos norteamericanos y residentes legales a disponer de un seguro médico a partir de 2014 o pagar una multa si no lo hacen. Para ayudar a las personas de rentas más bajas, el Estado subvencionará a todas aquellas familias con ingresos anuales inferiores a 88.200 dólares o individuos con ingresos hasta 29.300 dólares anuales.

2. ¿A quién cubre esta reforma?
La Oficina de Presupuesto del Congreso calcula que 32 millones de personas sin seguro contarán con asistencia sanitaria en los próximos años.

3. ¿Quiénes quedan fuera?
Entre 15 y 20 millones de personas, en su mayor parte inmigrantes irregulares. El Gobierno puede eximir también de la obligación del seguro a ciertos colectivos por razones religiosas o étnicas, como los indios americanos. Se calcula también que un grupo significativo quede sin cobertura por vivir en la marginalidad.

4. ¿Qué ventajas tiene la reforma para los que ya tienen seguro?
Mejorará las condiciones de sus actuales pólizas con las aseguradoras privadas. Entre otras cosas, las compañías no podrán rechazar a un cliente por sus condiciones médicas preexistentes o expulsarlo al contraer una enfermedad de larga duración. Esto permitirá, por ejemplo, asegurar a miles de enfermos de sida o de mujeres que tuvieron una cesárea en el parto.

5. ¿Por qué no hay un seguro público, como en Europa?
La idea original de Barack Obama era la de incluir en la reforma la opción de un seguro público (para un 5% de la población, aproximadamente), pero eso fue rechazado durante el debate en el Congreso. Un seguro exclusivamente público al estilo europeo es de difícil implantación en un país de las dimensiones de éste y no cuenta en estos momentos con suficiente apoyo popular por razones de carácter cultural, histórico y político.

6. ¿Significa eso que la cobertura es peor o más restringida?
No necesariamente. Con esta reforma el Gobierno asume el papel de intermediario entre el público y las compañías privadas y se responsabiliza de que la cobertura sea adecuada y lo más universal posible.

7. ¿Cuándo entra en vigor la reforma?
Algunas medidas, inmediatamente. Pero las más relevantes, como las subvenciones a los no asegurados o la obligación de las aseguradoras a aceptar a todos los enfermos, empezarán a aplicarse en 2014. Técnicamente, es imposible que el sistema asuma de repente 32 millones de nuevos usuarios.

8. ¿Los norteamericanos no apreciarán ninguna ventaja hasta 2014?
Sí. Entre las medidas que entrarán en vigor en cuanto se firme hay algunas muy importantes, como la prohibición a que las aseguradas rechacen por condiciones médicas preexistentes a los menores de 19 años, la autorización a que los hijos puedan permanecer en el seguro de sus padres hasta los 26 años o las ayudas a los jubilados para pagar las medicinas.

9. ¿Todos los norteamericanos tienen que pagarse su seguro individualmente?
No. La mayor parte son asegurados por la empresa en la que trabajan. Hasta ahora, cuando perdían el trabajo, perdían también el seguro. Con esta ley, los desempleados recibirán ayuda para comprar un seguro en una bolsa que se creará para ese fin.

10. ¿Están obligadas las empresas a ofrecer seguro a sus trabajadores?
Con esta reforma lo estarán. Habrá ayudas para las pequeñas empresas que no puedan afrontar este gasto por peligro de quiebra.
EL PAÍS

Las promesas incumplidas de Obama

Posted in Estados Unidos by Jaime García on 11 marzo 2010

[Texto también disponible en miradasdeinternacional.com]

Lo bueno de los discursos es que quedan escritos y siempre se puede volver a consultarlos. Los pronunciados por Obama son difícilmente mejorables, directos al corazón de los oyentes. Pero ahora es presidente y está obligado a cumplir aquello que prometió. En enero de 2009, más de dos millones de personas siguieron en vivo las que iban a ser las líneas maestras de su gestión:

Esta crisis nos ha recordado que, sin un ojo atento, el mercado puede descontrolarse, y que un país no puede prosperar durante mucho tiempo cuando sólo favorece a los que ya son prósperos.

Los intentos del presidente estadounidense de supervisar el sistema financiero son cada vez más inviables debido al rechazo de los republicanos y los demócratas moderados. Obama pretendía crear una agencia independiente para proteger al consumidor de abusos en productos financieros como hipotecas o tarjetas de crédito. La reforma prometida corre el riesgo de convertirse en un mero traspaso de poderes.

El estado de la economía exige actuar con audacia y rapidez, y vamos a actuar; no sólo para crear nuevos puestos de trabajo, sino para sentar nuevas bases de crecimiento.

Los últimos datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico cifran la tasa de desempleo de Estados Unidos en el 9,7%. Si bien Estados Unidos ha conseguido superar la recesión bajo el mandato de Obama, la tasa de paro sigue siendo muy preocupante.

En cuanto a nuestra defensa común, rechazamos como falso que haya que elegir entre nuestra seguridad y nuestros ideales. (…) Esos ideales siguen iluminando el mundo, y no vamos a renunciar a ellos por conveniencia.

Obama ha prorrogado la ‘Patriot Act’, la ley antiterrorista de la Administación Bush que da a las autoridades más facilidades en las escuchas telefónicas, en el control del correo electrónico de los sospechosos o la supervisión de las cuentas bancarias. EEUU ha implantado los escáneres corporales en sus aeropuertos en aras de la seguridad, tras el intento fallido de atentado en Detroit. Mientras tanto, la prisión de Guántamo sigue abierta.

Empezaremos a dejar Irak, de manera responsable, en manos de su pueblo, y a forjar una merecida paz en Afganistán. Trabajaremos sin descanso con viejos amigos y antiguos enemigos para disminuir la amenaza nuclear y hacer retroceder el espectro del calentamiento del planeta.

El premio Nobel de la Paz aborda la guerra de Afganistán con el envío de 30.000 soldados más. Las intenciones de Obama de reducir su arsenal nuclear siguen siendo eso, intenciones. Además, Irán y Corea del Norte han subido varios peldaños en su escalada nuclear. La Cumbre de Copenhague dejó claro que EEUU no dará ningún paso para acabar con el calentamiento global si no cuenta con el apoyo de China, que se muestra reacia a reconocer la responsabilidad del hombre en el fenómeno.

Ya sé que hay quienes ponen en duda la dimensión de mis ambiciones, quienes sugieren que nuestro sistema no puede soportar demasiados grandes planes. (…) Lo que no entienden los escépticos es que el terreno que pisan ha cambiado, que las manidas discusiones políticas que nos han consumido durante tanto tiempo ya no sirven.

El tiempo le ha quitado la razón a Obama. Washington no ha cambiado.

Obama decide dirigir

Posted in Barack Obama by Jaime García on 26 febrero 2010

Official White House Photo

“No se llevará a cabo todo esto en los primeros 100 días. Tampoco se llevará a cabo en los primeros 1.000 días, ni en la vida de este Gobierno, ni quizá siquiera en el curso de nuestra vida en este planeta. Pero empecemos”. Es parte del discurso que John F. Kennedy pronunció el 20 de enero de 1961 cuando fue investido presidente. Más de 40 años después, el primer presidente negro de Estados Unidos recitó un discurso en el que renovó la promesa del malogrado ex presidente, acompañado del compromiso de un modo de hacer una política diferente.

En su primer año al frente de la presidencia pecó de inocencia, tal vez. En clave de política exterior, Cuba e Irán frenaron las buenas intenciones de Obama a pesar de que Estados Unidos haya recuperado el crédito tras la presidencia imperial de George W. Bush. Y en clave nacional, los republicanos han querido dejar clara la máxima “usted dedíquese a la política exterior que nosotros gobernaremos en nuestro país”. A pesar de contar con una amplia mayoría en las Cámaras, el plan para la reforma sanitaria de Obama no logra salir adelante y paraliza su mandato.

Lo cierto es que Obama llegó a la Casa Blanca y comprobó que había que seguir las reglas del juego que Washington marca. Las medidas más progresistas del presidente han chocado con el ala más conservador y la intención de frenar la influencia de los lobbies fue cortada por el Tribunal Supremo, que eliminó los límites a la financiación electoral. Amenazado por la sombra de una presidencia en blanco ha aceptado la máxima del bipartidismo, aunque con un rasgo obamiano.

La reunión bipartita para debatir sobre la reforma del sistema sanitario es un dardo envenenado para el ‘partido del no’, que puede quemarse si sigue repitiendo el mismo monosílabo. La Casa Blanca reconoció déficits en la comunicación a los ciudadanos de la propuesta legislativa y el presidente estadounidense se ha puesto a la cabeza de una arriesgada maniobra política. Tan arriesgada como insólita. Obama basó su campaña electoral en Internet, medio que sólo había sido utilizado anteriormente por Howard Dean. Y ahora ha dado una nueva vuelta de tuerca a la comunicación política con una especie de “democracia televisada“.

Poco parece importar lo que los republicanos aporten (nada) a la tan deseada reforma de la Sanidad porque todo indica que Obama podría aprobarla mediante el procedimiento “de reconciliación”, que precisa una mayoría simple en el Senado. Lo que la reunión televisada demuestra es que el mensaje lanzado por Obama en el discurso sobre el Estado de la Unión no era un farol y que ha decidido hacer frente a sus responsabilidades como presidente. La crisis de gobernabilidad que sufre EEUU se soluciona con medidas valientes. El sistema de Sanidad necesita ser mejorado. Los ciudadanos eligieron a Obama para dirigir el país, con la promesa, entre otras, de la susodicha reforma. Y Obama ha apostado por dirigir, independientemente de las consecuencias que pueda acarrear una probable decisión unilateral.

Kennedy pedía empezar a crear un mundo en que se preservase la paz. Obama no pidió empezar, sino continuar con los valores que precedieron a su elección. Con un año de retraso, Obama ha decidido abandonar el juego contemplativo y parece dispuesto a proseguir aquel ya lejano movimiento, aunque muchos de sus integrantes hayan dejado de seguirle.

Obama en el World Press Photo

Posted in Barack Obama by Jaime García on 13 febrero 2010

La fotografía ganadora del World Press Photo 2010 retrata las protestas desde las azoteas en Irán. También están entre las ganadoras unas fotografías de Obama en el día de su investidura, aquel 20 de enero de 2009 en el que daba comienzo la presidencia del primer mandatario negro en la historia de los Estados Unidos.
[Recomiendo echar un vistazo a los enlace del final de la entrada]

Foto: Charles Ommanney, United Kingdom, Getty Images for Newsweek.

Foto: Charles Ommanney, United Kingdom, Getty Images for Newsweek.

Foto: Charles Ommanney, United Kingdom, Getty Images for Newsweek.

Foto: Charles Ommanney, United Kingdom, Getty Images for Newsweek.


Ésta, también entre las premiadas, no tiene nada que ver con Obama, aunque sí con Estados Unidos. Retrata el bombardeo a la franja de Gaza en la operación ‘Plomo Fundido’.

Foto: Mohamed Abed, Palestinian Territories, Agence France-Presse.

ENLACES DE INTERÉS:
Galería: World Press Photo of the Year
La mesa de luz: Todo World Press Photo 2010
Newsweek: Photographs by Charles Ommanney
Flickr: Obama, by Charles Ommanney

El Obama que EEUU quiere

Posted in Barack Obama by Jaime García on 25 enero 2010

Un ex modelo aficionado a posar desnudo en las portadas de las revistas ha sacudido los cimientos de la Casa Blanca. La victoria del republicano Scott Brown en Massachusetts ha acabado con lo que estaba llamado a ser el legado de Obama. La ansiada reforma del sistema sanitario del presidente estadounidense está herida de muerte tras perder la ‘supermayoría’ de 60 escaños en el Senado. Ni los propios demócratas están dispuestos a votar a favor y Obama ha entendido el mensaje.

El jefe del Ejecutivo ha tardado un año en descubrir que de nada vale hablar en una taberna, donde todos gritan. Llegó a la presidencia con la promesa de hacer una política distinta que diera voz a todos aquellos que estaban hastiados con la decadencia de EEUU. Y aquellos mismos que lo auparon le han obligado gritar.

Preocupado por la alarmante pérdida de popularidad y las próximas elecciones de noviembre el equipo de Obama ha apostado por virar hacia el populismo. Hasta luego a la reforma de la sanidad, de la educación y del modelo energético. Frente al paro. Estados Unidos resurge de sus cenizas pero el empleo no crece. Las tasas de desocupación se mantienen en torno al 10% (un 17% si se cuenta a quienes trabajan a tiempo parcial porque no pueden hacerlo a completo). Obama se centrará ahora en la recuperación del empleo y el primer paso es frenar las desmedidas ambiciones de los bancos.

El presidente de Estados Unidos se ha cansado de escribir con pluma y pasa a la ofensiva. El primer golpe de efecto tras la debacle de Massachusetts ha sido declarar la guerra a la banca especulativa. Resultado: batacazo en la Bolsa y revés del Tribunal Supremo, que permitirá a las grandes empresas financiar sin límites las campañas políticas. “Es un golpe a la democracia”, reacción de Obama. Ha pasado del centro sociológico al centro populista y ya trabaja para no perder la mayoría en el Congreso.

El equipo que llevará la campaña electoral de los demócratas será el mismo que le aupó a la Casa Blanca, aunque el camino será distinto. Obama ya no es aquel que prometía el cambio. No es aquel que lideraba un movimiento llamado a cambiar la forma de hacer política. Tampoco el que iba a proteger a las minorías. Ni el que apartaría a los lobbys de los centros de decisión. La línea a seguir es la dura, la que hará aún más difícil viajar en avión, la que amenaza con atacar Yemen mientras aumenta las tropas en Afganistán.

Ahora es el Obama que Estados Unidos quiere. El que le han forzado a ser.