En Clave Internacional

2012 en el horizonte

Posted in Estados Unidos by Jaime García on 2 noviembre 2010

Foto: White House

Estados Unidos vive en un estado de elecciones continuo. Apenas pudo Obama comenzar su proyecto cuando lasurgencias electorales de sus colegas demócratas y el bloqueo republicano dejaron su presidencia en punto muerto. Cuando los estadounidenses votan para elegir una nueva Cámara de Representantes y un tercio del Senado, la campaña para las presidenciales de 2012 ha echado a andar.

El Obama 2.0 tiene como objetivo volver a ganar. Pete Rouse, jefe interino del Gabinete Obama, hace de transición hacia el equipo definitivo que acelerará la máquina electoral. David Plouffe, creador del ‘mito Obama’, podría incorporarse próximamente a la Casa Blanca mientras que el asesor presidencial, David Axelrod, abandonará en un año su cargo para asegurar la reelección de Obama. El director de comunicaciones, Robert Gibbs, asumirá responsabilidades mayores.

Los mensajes del cambio y la esperanza ya están agotados. Obama debe vender éxitos, que los ha tenido. La contención de la crisis económica y las históricas reformas de la sanidad y el sistema financiero justifican por sí solos una presidencia pero no la de Obama, que prometió mucho más. El presidente estadounidense debe afrontar la cuestión migratoria, la creación de empleo, la paz en Oriente Próximo o la contención del régimen iraní. Y, sobre todo, recuperar la iniciativa del discurso político. El reto se plantea mayúsculo por la previsible polarización del debate en las Cámaras.

La altura del presidente se medirá por su habilidad para superar el anunciado bloqueo republicano. Porque ellos también piensan en 2012. Quieren maniatar a Obama, quitarle la iniciativa. Y el primer paso es frenar la estrella de Sarah Palin, buena candidata entre las bases más conservadoras pero con pocas posibilidades en el conjunto del país. Mitt Romney, Mitch Daniels, Paul Ryan y Mike Huckabee se postulan como posibles candidatos.

Anuncios

Las miserias de Sarah Palin

Posted in Estados Unidos by Jaime García on 17 septiembre 2010


Poco después de su deslumbrante aparición en las pasadas elecciones presidenciales, Sarah Palin entró en una depresión, cercada por las críticas vertidas en los medios de comunicación y las dudas sobre su capacidad para el puesto al que aspiraba. Su equipo de asesores, desesperado, recurrió a Joe Lieberman con la esperanza de que éste la ayudara a salir del bache.

Lieberman le aconsejó que se preguntara por qué había llegado a la candidatura de McCain. “Joe -respondió-, no puedo imaginar ninguna otra razón para estar aquí excepto que estaba destinada a ello”. Y es que sólo el destino puede explicar que Sarah Palin sea ahora la figura más popular de los republicanos.

La suya es la historia de cómo hacer creíble una estrella vacía. El secreto está en las fichas. Así es cómo el equipo de campaña de McCain logró modelar a Palin. No sabía nada. En una de las primeras sesiones posteriores al anuncio de su candidatura a la vicepresidencia de EEUU, descubrió La Guerra Civil española y cómo después estallaron la Primera y Segunda Guerra Mundial, seguidas de la Guerra Fría.

Su equipo de asesores se afanaba en explicarle que Saddam Hussein no atacó Estados Unidos el 11-S. También desconocía Palin las funciones del FBI ni llegaba a entender por qué Corea del Norte y Corea del Sur eran países separados. “Ojalá hubiera prestado más atención a este tipo de cosas”, exclamaba tras el torrente de información asimilado.

Dos años después es la bandera del pujante movimiento del Tea Party, cuyo radicalismo está arrinconando al Partido Republicano a la derecha más reaccionaria. El Tea Party ha logrado la victoria en las primarias de seis de sus candidatos al Senado. La virulencia del movimiento conservador amenaza con alterar el difícil equilibrio bipartidista en Washington y llegar incluso a bloquear la gobernabilidad del país durante años.

Mientras tanto, Sarah Palin impulsa su estrella de la mano de un discurso fanático, racista, nacionalista y fuertemente populista, aunque desprovisto -aún- del componente de la violencia. 2012 está en el horizonte de Palin.

La batalla del Senado

Posted in Estados Unidos by Jaime García on 16 junio 2010

Foto: White House

Texto también disponible en Miradas de Internacional.

Estados Unidos vive en un permanente estado de elecciones. Cuando el mandato de un presidente empieza a cuajar llegan las elecciones para renovar las Cámaras y la agenda presidencial se debe adaptar a una nueva realidad. Eso es lo que parece que ocurrirá en esta ocasión. Las elecciones de noviembre se postulan como un referéndum a la gestión de Obama. Después de un primer año en blanco, cogió fuerza a partir de la aprobación de la reforma sanitaria y apostó lanzar un nuevo sistema financiero. Pero el desastre ecológico provocado por BP ha paralizado de nuevo la agenda del presidente norteamericano que, no obstante, ha puesto sobre la mesa un cambio de modelo energético. El resultado del 2 de noviembre tendrá mucho que ver en la aprobación o no de estas medidas. Se renuevan 34 escaños del Senado, 19 de ellos son ahora republicanos y 15 demócratas. En pleno proceso de elecciones primarias, éstos son los candidatos confirmados:

ILLINOIS
Demócratas y republicanos quieren sí o sí ese escaño, sobre todo, por su simbolismo. Obama ocupó ese lugar antes de ser presidente. El demócrata Alexi Giannoulias se impuso en las primarias de febrero que deberá sortear el fracaso del Broadway Bank, en manos de su familia. Su rival es el republicano Mark Kirk, congresista desde 2000, y de perfil moderado en temas sociales. Ha ingresado más de 6,5 millones de dólares desde 2009 en su campaña electoral de los que ha gastado cerca de cuatro millones.

INDIANA
Brad Ellsworth tiene la misión de conservar el lugar que dejó el demócrata Evan Bayh, un peso pesado que ha decidido no presentarse a la reelección. Parte como favorito el republicano Dan Coats, que quiere aprovechar el apoyo de Ellsworth al plan sanitario de Obama a su favor. El presupuesto del congresista Ellsworth supera el millón de dólares.

NORTH CAROLINA
El senador Richard M. Burr defenderá su cargo ante un candidato demócrata aún sin decidir. Elaine Marshall ni Cal Cunningham consiguieron el porcentaje de votos necesarios para proclamarse candidatos y se decidirá a finales de junio quién de los dos es el elegido para luchar por un escaño que tiene color rojo, el de los republicanos. Burr ha recibido casi 8,5 millones de dólares –de los que puede gastar aún cinco- para su campaña electoral desde 2005.

OHIO
La batalla en Ohio está bastante reñida. Los demócratas esperan que Lee Fisher consiga el escaño que abandona el conservador George V. Voinovich después de dos mandatos. Rob Portman tratará de hacer valer su experiencia como miembro de la oficina de George W. Bush para superar a Fisher. El debate en Ohio se centrará principalmente en el desempleo y la economía.

ARKANSAS
Blanche Lincoln lo tiene complicado para mantener un asiento históricamente demócrata. Derrotó en la segunda vuelta de las primarias –en parte, gracias al apoyo de Bill Clinton– a Bill Halter, candidato del ala más izquierdista del partido, pero será difícil que repita en noviembre. John Boozman aspira a destronar a los demócratas y se quiere aprovechar del ambiente político favorable. Los votantes de Arkansas prefirieron a McCain en las últimas elecciones presidencias por un amplio margen.

KENTUCKY
El candidato ultraconservador e integrante del Tea Party, Rand Paul, parte como favorito para el asiento que deja Jim Bunning. Paul mantiene una posición extrema frente a la inmigración ilegal y es partidario de negarle la ciudadanía estadounidense a los niños nacidos en territorio americano si son hijos de padres sin papeles. En una ocasión expresó sus dudas acerca de la Ley de Derechos Civiles de 1964. El demócrata Jack Conway tratará de explotar la ideología extremista de su rival para ganar en noviembre. En su contra juega el hecho de que no se opusiera a la reforma de la sanidad.

OREGON
El de Oregon es un escaño demócrata. Ron Wyden conservará con casi total seguridad el puesto que ocupa desde 1996. Los 16 años anteriores los pasó en la Cámara de Representantes de Estados Unidos por Oregon. Desde 2005 ha ingresado cinco millones de dólares para su campaña. El republicano Jim Huffman tiene poco que hacer.

PENNSYLVANIA
Arlen Specter, senador desde 1980, se pasó del Partido Republicano al Demócrata para evitar ser derrotado por Pat Toomey y fue superado por Joe Sestak, en lo que se ha vendido como una victoria sobre el Stablishment. La lucha por el escaño de Pennsylvania se juega desde los extremos. Sestak procede de la izquierda del Partido Demócrata y Toomey de la derecha de los republicanos, apoyado por el movimiento del Tea Party. Quien mejor se sitúe en el centro será el vencedor, aunque los demócratas parten con ventaja para conservar el escaño.

IDAHO
Mike Crapo se dirige hacia su segunda reelección como senador de Idaho. Desde 2005 ha recibido más de 3,5 millones de dólares para su campaña electoral y tiene todas las de ganar ante Tom Sullivan, que se impuso en las primarias demócratas con el 74% de los votos. En las elecciones presidencias McCain superó con claridad a Obama en este estado.

ALABAMA
El Partido Republicano tiene un terreno bien asentado en Alabama. Su candidato, Richard Shelby, ocupa el sillón desde hace 23 años y previsiblemente lo seguirá haciendo durante seis más. Las primarias fueron un paseo con casi nueve de cada diez votos sobre Clint Moser. El demócrata William Barnes tendrá que luchar contra un candidato que reúne 17 millones de dólares para gastarlos en una campaña electoral.

CALIFORNIA
Las mujeres mandan en California. Carly Fiorina, antigua consejera delegada de Hewlett-Packard simboliza el hastío hacia los tradicionales políticos estadounidenses. Fiorina juega con la baza de haber conseguido sacar a la empresa fabricante de ordenadores de una delicada situación. Barbara Boxer, que busca un cuarto mandato, nunca tuvo un contrincante republicano tan fuerte como Fiorina. Boxer cuenta con la reforma sanitaria como un elemento a su favor. Casi la mitad de los votantes estarían dispuestos a votar a un candidato que apoyara la ley, según las encuestas.

IOWA
Roxanne Conlin, candidata demócrata al Senado por Iowa, tiene poco o nada que hacer ante Chuck Grassley. El republicano es un candidato fuerte que con casi total seguridad volverá a repetir mandato. No obstante, hay quienes señalan que la seguridad con la que Grassley asume las elecciones no pasa por sus mejores momentos.

NEVADA
El líder de la mayoría demócrata en el Senado podría perder su lugar en la Cámara. Los impuestos, el déficit público y el alto índice de desempleo de Nevada podrían acabar con el mandato de Harry Reid. Los casi diez millones de dólares que tiene preparados para su campaña podrían haber sido insuficientes ante Sue Lowden o Danny Tarkanian. Sin embargo, el empuje del Tea Party parece apoyar a los demócratas. El vencedor en las primarias republicanas fue Sharron Angle, del movimiento ultraconservador, y eso podría jugar en su contra. Los demócratas explotarán algunas de sus ideas más polarizadas para ganarse el apoyo de los independientes y los demócratas descontentos.

NORTH DAKOTA
El color del escaño por North Dakota pasará del azul al rojo. Según informa The New York Times, Byron L. Dorgan, uno de los demócratas más progresistas del Senado decidió retirarse de la carrera electoral cuando tuvo claro que no podría ganar, tras 18 años como senador. El republicano John Hoeven cuenta con un 80% de popularidad gracias a su buena gestión económica como gobernador. El candidato demócrata, Tracy Potter, tiene pocas opciones.

SOUTH CAROLINA
Las primarias en South Carolina han estado salpicadas de polémica. The Washington Post ha denunciado que republicanos han acudido en masa a votar por Alvin Greene en las primarias demócratas con la intención de que presentaran el candidato más débil en noviembre. La clara victoria de Greene sorprendió a todos. El demócrata de 32 años es un veterano de guerra desempleado que vive con su padre y sin experiencia en política. No recaudó fondos y apenas hizo campaña. Así las cosas, el republicano Jim DeMint repetirá mandato.