En Clave Internacional

Obama vuelve a seducir

Posted in Barack Obama by Jaime García on 13 enero 2011

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El discurso de Obama en el funeral por la matanza de Arizona recordará a aquellos que se movilizaron para llevarle a la presidencia por qué le votaron en 2008. Las posibilidades de que Obama gane las próximas elecciones de 2012 suben irremediablemente. Es la opinión de David Remnick , director de «The New Yorker» y autor de la biografía del presidente de Estados Unidos, «The Bridge».

A su modo de ver, fue su mejor discurso desde «A more perfect union», en marzo de 2008, y el mejor como presidente. Obama se elevó por encima de las disputas políticas para mostrar su lado más presidencial y conciliador. «Usemos esta ocasión para escucharnos con más cuidado, para afinar nuestros instintos hacia la empatía y recordarnos todas las maneras en las que nuestras esperanzas y sueños están unidos», dijo. (more…)

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Obama baja a la tierra

Posted in Barack Obama by Jaime García on 29 diciembre 2010

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Para Obama, el año 2010 ha oscilado entre la reforma “de puta madre” del sistema sanitario a la “paliza” de los republicanos en las elecciones legislativas de noviembre. La incursión del Tea Party ha encauzado la vida política en Washington hacia una oposición feroz al presidente Obama, cuyos éxitos han estado siempre a la sombra de las actividades de Sarah Palin y compañía.

El año comenzó mal para el presidente de Estados Unidos. La muerte de Edward Kennedy daba paso a la sorprendente victoria del ultraconservador Scott Brown en el escaño por Massachusetts. Los demócratas perdían así la ‘supermayoría’ en el Senado que le aseguraba la aprobación de la reforma sanitaria.

Una maniobra técnica permitió superar el bloqueo republicano y el 21 de marzo la Cámara aprobaba el mayor logro de la Administración Obama, “algo de puta madre” según el vicepresidente Biden: la reforma del sistema de salud ampliaba la cobertura médica a 32 millones de estadounidenses para 2019. La popularidad de Obama caía en picado.

La firma con Rusia del Tratado START de desarme nuclear, hasta la fecha su mayor logro en política exterior, fue una pesada losa y solo a finales de año logró la ratificación del Senado. Su otra gran apuesta, la paz entre Israel y Palestina, se quedó en una fotografía para olvidar. Las negociaciones directas que sentaron en la misma mesa a Netanyahu y Abbas quedaron bloqueadas por la negativa de Israel a extender la moratoria a los asentamientos judíos de Cisjordania.

La estrategia del ejército americano se reveló ineficaz en Afganistán, auténtico quebradero de cabeza para la Casa Blanca. Las críticas del general McChrystal al Gabinete Obama provocaron su destitución. Su sustituto, el general Petraeus, no la logrado mejores resultados. En Irak, el otro frente abierto, la retirada de la última brigada de combate marcó el fin de la Operación Libertad Iraquí que comenzó en 2003. Guantánamo sigue abierto.

En casa, el ala más conservador de los americanos se unió en torno al Tea Party, con Sarah Palin como cabeza visible, para escorar a la derecha el debate político. La intensa propaganda del movimiento, auspiciado por la Fox, contribuyó al deterioro de la imagen de Obama y al descalabro demócrata en las elecciones de noviembre. La “paliza” de los republicanos incluía la recuperación de seis asientos en el Senado y la mayoría en la Cámara de Representantes. La tasa de paro, siempre por encima del 9%, y la lenta recuperación contribuyeron a que las Cámaras quedaran en manos republicanas.

Por otro lado, el vertido de petróleo provocado por la explosión de la plataforma de BP en el Golfo de México provocó un desastre natural cuyas consecuencias a largo plazo aún no se han determinado con certeza. Las filtraciones de Wikileaks dañaron también la imagen de Estados Unidos por las mentiras en la guerra de Afganistán y las dimensiones del ‘cablegate’.

El año 2011 será decisivo para Obama. Con un equipo nuevo, está obligado a superar la oposición de un Congreso en manos republicanas como lo hiciera Clinton y recuperar la estrella que le llevó a la presidencia en 2008. La cuenta atrás ha comenzado: 23 meses para las presidenciales de 2012.

El plan de recorte de impuestos, la ratificación del tratado START y la aprobación de la ley DADT, todo en diciembre, impulsan a un Obama renovado dispuesto a revelarse como un conciliador hombre de Estado y a asegurarse su reelección en las próximas elecciones.

“Deja que Pete lo arregle”

Posted in Estados Unidos by Jaime García on 20 octubre 2010

Cuando Obama llegó a Washington como senador Pete Rouse estaba a su lado. Cuando sopesaba presentar su candidatura a la presidencia de Estados Unidos volvió a recurrir a él. El nuevo jefe de Gabinete de la Casa Blanca participó de forma activa en la campaña electoral en calidad de asesor y fue uno de los presidentes de su equipo de transición, encargado de la elaboración del equipo de la Administración Obama.

El estilo de Pete Rouse tiene poco que ver con el de su predecesor. Su discreción se opone a la hiperactividad de Rahm Emanuel, más polémico y carismático. Llega en un momento complicado. ya que todas las encuestas apuntan a un descalabro demócrata en las elecciones de mitad de mandato. La segunda etapa de la Administración Obama va a requerir la acción bipartidista y Pete Rouse goza del respeto de demócratas y republicanos y se destaca por su exhaustivo conocimiento de los entresijos de Washington. Obama, entre bromas, lo presentó con el lema ‘Deja que Pete lo arregle’.

La suya no es una tarea imposible. A pesar del ascenso del Tea Party y Sarah Palin, Obama sigue siendo el político más popular del país. El 45% de la población respalda su gestión y más de la mitad simpatiza con él, valores que pueden lanzar al Obama 2.0. El que tratará de concluir con éxito la presidencia desde el acento en la política exterior y la exigencia de responsabilidad de los republicanos, que se perfilan como los dominadores en ambas Cámaras.

Pete Rouse se graduó en Harvard y en la London School of Economics y empezó a trabajar en el Capitolio en 1973. La relación Rouse-Obama comenzó a trabajar con Obama en 2004 cuando ganó de manera inesperada un escaño a Daschle. Tras una primera negativa, aceptó ser su jefe de Gabinete. Ahora ha vuelto a decir que sí, aunque ha dejado claro que no espera ocupar el cargo más que unos meses. No obstante, no se descarta que Obama le pida aceptar el puesto de forma permanente.